LOS ESCENARIOS HISTÓRICOS DE MORENA: AGB

Por Armando Gómez Betancourt.

Resolver un problema de esta magnitud, en sus primeras fases como está ocurriendo, requiere de un gran valor y estar conscientes del riesgo temporalmente electoral que representa en el corto plazo, sin embargo, el sanear el interior del partido la base del movimiento para efectos de la participación en las elecciones, es absolutamente indispensable si se piensa a futuro. Puede ser que los efectos políticos sean inmediatos y no se puedan contener, seguro las críticas dirán que ocurrió lo mismo que en otros partidos, la diferencia es que la circunstancia del movimiento lo permite y el final de los procesos de eliminación o sanción de las conductas indebidas demostrará que no somos iguales, de tal suerte que en el mediano y largo plazo el partido quedará curado, vacunado y con un muy buen antecedente de que no se soslayaron conductas que vayan en detrimento de la esencia del movimiento y que resten credibilidad y legitimidad a quienes participan en una contienda o bien incluso sean admitidos para formar parte de la militancia.

En un momento complejo en este contexto, el tiempo está encima, si en estas elecciones de Veracruz y Durango, dada la volatilidad de las votaciones municipales, el movimiento y la coalición no arrojan los resultados esperados, que es el arrasar en el número de alcaldías ganadas, la situación ya no otorgará las posibilidades de hacer frente a este problema y por el contrario, la complicación cobrará mayor fuerza, pues la deficiencia en los resultados se debe precisamente a la aplicación de viejas prácticas al interior del partido en la designación de las candidaturas, que muchas están bajo sospecha de venta de los liderazgos estatales y la intromisión con cierto grado de improvisación del nacional, que solo vino a abonar un elemento más problemático a la ya de por sí especial forma del manejo en cada municipio, es decir, vino a colocarle un problema más a las designaciones ante el desconcierto de los territorios, las bases, los electores y los aspirante. Dicen acá, salió más caro el caldo que las albóndigas.

La formación política, en términos de ética, de esencia, honestidad y buenas prácticas, es el camino para evitar la descomposición del partido, el establecimiento de la comisión de admisiones específicamente para otorgarles diversos grados de participación y aporte a los distintos actores políticos que naturalmente no han comulgado con el movimiento, incluso simpatizantes que deseen ser afiliados, requerirá de un escrutinio mayor.

Realizar todo este entramado de requisitos, permitirá al movimiento contar con elementos aptos, legitimados, limpios y sabedores de la esencia del movimiento y su trascendencia histórica que les permita emitir su juicio, pero desde una perspectiva justa, equilibrada y sopesando sin compromisos la circunstancia de cada uno de los nuevos aspirantes a cargos de elección popular o insisto a los propios simpatizantes.

Carpe Diem.